Dicen que dicen que dijo que le dijo

17 09 2009

“El técnico Scariolo está enfrentado con la plantilla”; “los jugadores se han conjurado para sacar adelante los partidos”, “autogestión”; y podríamos seguir hasta aborrecer el discurso. Un sin fin de máximas lapidarias que se lanzan como dardos envenenados y se pierden como arena en el viento por las ondas radiotelevisivas y los ríos de tinta.

La Selección al finalizar una sesión de entrenamiento

La normalidad no vende. Que la realidad no te estropee una bonita historia. ¿España no carbura? Empecemos la búsqueda de teorías conspirativas sobre la relación de Scariolo con los jugadores, sobre si se saludan sólo una, dos, tres veces al día o sobre si se dan las buenas noches. ¿Baloncesto? Escasos análisis técnicos del por qué uno de los mejores combinados mundiales ha (había) perdido la estela mágica. Los antecedentes (Aíto acabó cenando con su cuerpo técnico a solas en la fiesta de celebración de la medalla de plata de Pekín) han provocado una vorágine de comentarios, rumores y verborrea verbal respeto a la relación de los jugadores de la Selección con Scariolo. Las declaraciones de Marc Gasol fueron como pólvora para las bombas de esos que ya tenían preparados los cañones. Por una vez que un jugador no es aburridamente correcto, se utiliza como pretexto que el vestuario se ha convertido en una trinchera. Un jugador puede cuestionar una decisión, pero no por eso crucifica a un entrenador. Y eso pasa la mayoría de las veces (más de las que todos los jugadores comparten todas las decisiones del técnico), pero el silencio mediático es absoluto en el aborrecible discurso correcto de cualquier deportista. Juanma Iturriaga, doctorado en todo tipo de vestuarios, hace esta misma reflexión: “Yo confío mucho en mi mujer, lo que no quiere decir que esté de acuerdo con todas sus decisiones”.

Interpretaciones y más interpretaciones. La rumorología es tan interesante que eclipsa la realidad. Eso sí, una realidad que también enseña que en los partidos de preparación, los jugadores y cuerpo técnico nunca juntaban manos para espolearse. O que tras un tiempo muerto donde Scariolo hizo hincapié en asegurar los pases y parar la sangría de balones perdidos, Rudy arriesgara con un melón de pase. Esto también forma parta de la realidad y esto sí que puede servir de pretexto para argumentar una cierta tesis. Pero no sólo sirve esta realidad. Dicen que dicen que dijo que le dijo…





“Mañana me voy, y él es muy guapo”

22 08 2009

“Can I take a picture with you?”, pregunta una chica, con sonrisa risueña incorporada y cámara digital en mano, a un socorrista que se muestra imperturbable en la cima de su estajanovista lugar de trabajo. Sin responder ni mediar palabra, da un bote para abajo y ofrece su mejor perfil para la posteridad. La chica comprueba el éxito de la instantánea, asiente con la cabeza y se aleja del socorrista perpetuando esa sonrisa. Él, mientras, mira a un lado y a otro, con mirada orgullosa y boyante para buscar un reconocimiento señorial. Buen prólogo para un sueño de una noche de verano.

 El estajanovista trabajo de socorrista

Pero el ditirambo originado se convierte rápidamente en oropel. La chica regresa, esta vez sin cámara en mano y cambiando su risueña sonrisa por una mirada perturbadora. Empieza a hablar con él, y el socorrista sólo asiente y responde con signos. Cuando ya no puede más, pide auxilio: “!Javi¡ ¿Tú sabes inglés?”. Javi es el camarero de un acogedor chiringuito que observaba la trama des de la primera escena. Se destornilla y los invita a acercarse a la barra para ejercer de traductor y moderador a la vez. La chica, originaria de Alemania, presenta sus cartas: “Mañana me voy, y él es muy guapo”. En verano, y menos en la playa, nada importa. La gente ya no se ruboriza por nada, y tan pronto nos despelotamos ante completos desconocidos (el peor de los sacrilegios es encontrarse a alguien conocido en la playa) como te reclaman relaciones vía traductor improvisado.

“¿En la escuela estudiáis inglés?”, pregunta la chica. “Sí, claro”, responde Javi. “¿Y cómo es qué él no lo habla?”. Y el camarero se queda mirando al socorrista haciéndose la misma pregunta. “Pero, ¿qué edad tienes?”, le pregunta el camarero a la chica. Ella reacciona y exige la edad del socorrista primero. Javi ha dado en el clavo e insiste en la cuestión. La chica acaba confesando: 16 años. ¿El socorrista? 28. Un “ooh” general se oye des de la terraza del chiringuito, donde se está siguiendo la soap opera bebiendo Pepsi y comiendo palomitas. El socorrista mantiene el tipo como puede, lanza una sonrisa asesina al quórum que actuaba de público, y recupera su puesto de trabajo. La chica le sigue, y él la mete en el cuarto de debajo la torre de control, lejos de las miradas atónitas. “¡Sal de ahí, que te voy a denunciar!”, espeta el camarero. Nadie puede ver qué pasa y las especulaciones empiezan a brotar. Pero de repente aparece una chica socorrista que viene a ocupar su puesto de trabajo en el que ya es su turno de trabajo. La cara de estupefacción de la socorrista no tiene precio, y las carcajadas en la playa ya son incontrolables. El socorrista coge las cosas, lanza una bomba de humo y desaparece en un santiamén. La chica lo sigue, pero después de haber pedido permiso a sus padres.  





Populacho verdinegro

2 08 2009

Y Villacampa ha dicho “¡basta!”. Ondeando la bandera verdinegra y apelando a la sensibilidad de los aficionados del Joventut – Ricky “ha herido demasiadas sensibilidades” y ha traicionado “las esperanzas de seguirle viendo jugar en Badalona” –, el presidente verdinegro ha cerrado las puertas de la Penya a Ricky Rubio, el equipo de toda su vida.

Jordi Villacampa y Ricky Rubio
Puede que sea una cuestión de orgullo o un asunto de vanidad, fiel al espíritu del seguidor de la Penya, especialmente sentimentalista con sus cachorros pero visceral ante los considerados “traidores a la patria”. Villacampa persiguió con su comunicado al populacho más aguerrido verdinegro. Su discurso ha mutado, des del tono administrativo inicial de “los contratos se tienen que cumplir” al patriotismo de “sensibilidades y esperanzas heridas”. Penyismo en vena para el aficionado verdinegro que siente y padece los amores a los colores, mientras que no entiende de cifras y contratos. Tal como explican en Blog i Continuació, la comparación entre los sueldos de los canteranos con los del resto de jugadores de la plantilla es odiosa. La vida profesional de un jugador es muy corta, cortísima, y el patriotismo verdinegro no genera divisas extras. Así se entiende que Pau Ribas, el único jugador verdinegro que ha jugado en todas las categorías, des de la Escuela de baloncesto al primer equipo, no dudó ni un momento en aceptar la oferta del Caja Laboral. “Pau tenía una oferta muy buena y ha decidido marchar”, declaró Villacampa en una entrevista del diario Avui. “Dentro de nuestras posibilidades se hizo todo lo que pudo”, respondió el presidente ante la idea de Ribas que no se hizo mucho para que se quedase.

Con el comunicado emitido para el populacho, Villacampa explicó en la SER, por primera vez con más cabeza que corazón, la situación. El acuerdo con el Real Madrid, que ofrece 3,5 millones de euros, era total. Sólo la negativa de Ricky ha roto la negociación. Y esto ha llevado a la Penya a negociar sí o sí con un Regal Barça que sólo ofrece 2,3 millones. De aquí el cabreo monumental, muy lejos de las sensibilidades y  las esperanzas de seguir viendo a Ricky de verdinegro.





Ilusión

31 07 2009

“El alma tiene ilusiones como el pájaro alas; eso es lo que la sostiene” (Víctor Hugo)

Reuters
A pesar de que la ilusión sólo vale cuando la realidad le acompaña.





¡Yes, we Pep!

26 07 2009

Regresó Pep y el dolor de barriga del barcelonismo se quedó en una simple digestión peleona de los festejos del triplete. Ha vuelto Guardiola, y el Barça vuelve a tener amo y señor. Vuelve el trabajo. Vuelve la disciplina. Vuelve el rigor, la cautela, el respeto, la coherencia y la transparencia que enamora al populacho que tan insistentemente persigue Laporta, que a un año de abandonar el palco del Camp Nou ya va pregonando, entre viaje y viaje en jet privado, la falta de referentes políticos en la Plaça Sant Jaume.

¡Yes, we Pep!
Si Florentino Pérez tiene un crédito ilimitado con las entidades financieras, Pep lo tiene con el barcelonismo. Ha tenido que llegar él para justificar la marcha de Eto’o. Es su trabajo; siempre recuerda que le pagan para tomar decisiones. “Cuestión de feeling, de olfato”, espetó el técnico. Cualquier otro interlocutor con las mismas razones hubiera sido apaleado. El debate está abierto, pero la razón de Pep es indiscutible para un barcelonismo que entiende que detrás de cualquier decisión de Guardiola hay un trabajo de laboratorio. La casualidad y la improvisación no existen en Pep, que antes de irse de vacaciones ya encargó los vídeos del Tottenham y del Al-Ahly. Un stage en Marlow donde Pep ha reunido a 16 canteranos, cifra que supera a los 15 que Cruyff se llevó a Holanda el verano de 1995. “Lo único que no puede parar en este club es la cantera”. Palabra de Pep. Fiel a su ideario. El del Barça. ¡Yes, we Pep!





Saturación (des) informativa

21 07 2009

La incomunicación o el cruce de declaraciones con mensajes contrapuestos de una misma idea provocan desconfianza. Y del recelo se pasa a la saturación. La gente cierra los ojos y se tapa las orejas; le importa un rábano qué pasa con el nuevo Finançament, qué pasa con un Barça tricampeón que desde que el balón se aturó sólo genera dudas, qué pasa con un Ricky Rubio enzarzado en tribunales y cláusulas de rescisión, o qué pasa con la Euroliga y la ACB.

 Ricky Rubio en una entrevista en “Ronda Iberia Magazine”. Pedro Corro.

Por este motivo, las palabras de ayer de Josep Guardiola fueron el gran bálsamo que todo culé esperaba. No por lo que dijo, que también, sino por ser un mensaje inequívoco poniendo todos los puntos sobre las íes. Nada más lejos del clásico cuentagotas que estamos viviendo con Ricky Rubio, su entorno y el DKV Joventut. La cláusula de rescisión del jugador ya sube a los 5,7 millones de euros y no hay ninguna posibilidad de rebaja si el de El Masnou no quita una demanda que llevaría a ambas partes a un juicio fratricida el 14 de octubre. La Penya, el club incomunicativo por excelencia, sólo ha dicho que retomará las conversaciones con el jugador y su entorno si retiran la demanda. Ricky, consciente de la complejidad moral del asunto, no tardó en defenderse: “No he hecho nada malo”, aclaró en la presentación de su campus en Collell, paradero donde se encuentra ahora tras un crucero por Malta. No ha hecho nada malo pero todo el mundo da por hecho que retirará la demanda. Pero no por sentimentalismos de ninguna clase, sino para negociar con un Joventut que se ha cerrado en banda con demandas de por medio. Ricky ya piensa como una figura publicitaria y todo movimiento se tiene que entender en clave económica. Tras darse de bruces en la elección en el draft -Dan Fegan no quiso calcular la posibilidad que la caótica situación contractual de Ricky alejara al jugador de las primeras posiciones o mejor dicho, de su fichaje con los Kings-, todo el entorno está haciendo cálculos. Minnesota insiste mucho en la contratación del jugador -David Kahn, mánager general de la franquicia, viajará esta misma semana a Badalona-, y la gran solución es convertir a Ricky Rubio en una gran imagen publicitaria en Estados Unidos. Remedio para no convertir en una sangría económica su marcha, no para garantizar su éxito deportivo.

Mientras, crecen las opciones utópicas pero no imposibles. El Madrid de Messina, Maceiras y Florentino, muy necesitado de jugadores nacionales, llama a su puerta. Al igual que el Barça de Pascual y Creus, que ya preguntó por él la temporada pasada. Pero la gente ya hace rato que ha apagado el transistor. No entiende como del “en Europa sólo escucharé a la Penya” -Ricky Rubio, dixit- se puede pasar a la situación de ver de blanco o de azulgrana a la perla verdinegra. Tampoco sabe si abrir o no una botella de cava (o festejarlo al estilo Cafè, copa i puro) por el nuevo Finançament. No entiende ni un carajo de la disyuntiva entre ACB y Euroliga. Y no comprende por qué el Barça tricampeón ha perdido ya la estela mágica.





La gran evasión

11 06 2009

La huida de Ricky Rubio a la NBA ya se ha convertido en todo un drama. Llegar a los juzgados y que Hacienda esté involucrada es la peor de las hipótesis posibles. A falta de saber el desenlace final, la situación ya es lamentable. Por un lado, por dejar que el gran hijo pródigo de un club especialmente sentimentalista con sus cachorros se quiera ir a golpe de demandas judiciales cerrando cualquier retorno “a casa”, y por el otro lado, creerse parte de la “mejor liga del mundo” y pensar que el fin justifica cualquier medio.

Ricky Rubio con la marca deportiva Nike
La tragedia ya está en marcha. La confrontación ya es innegable entre el entorno de Ricky, más punzante que nunca, y el Joventut, un club eternamente a la defensiva que huye de los medios de comunicación. Es por eso que el entorno del jugador lo ha tenido fácil a la hora de cuestionar la legalidad moral del contrato. Tras apelar a la inmoralidad de una cláusula de 4,7 millones de euros para librarse de un contrato que le genera 70.000 euros al año (a pesar de que la Penya le pagó 140.000 euros adicionales en enero al no avanzar las negociaciones para mejorar dicho contrato), ahora se han sacado de la chistera que la cláusula de rescisión de la perla verdinegra ha servido para avalar una deuda de la Penya con Hacienda.

Es evidente que las intenciones del jugador y de su entorno son claras. Ahora o nunca. Con la actual crisis, este verano la NBA reducirá el límite salarial a la espera de bajar los sueldos con la renegociación del convenio colectivo a partir de 2011. Este es el año, no el curso siguiente (como quiere la Penya ofreciéndole la reducción a la mitad de su clausula). Una elección en el número dos del draft le reportaría 9,8 millones en sus tres primeros años, y 8,9 en caso de recalar en la tercera posición. Está todo calculado, o estaba, para que su marcha no sea una sangría económica. En menos de un año Ricky Rubio se ha erigido en figura publicitaria, en un actor mediático rodeado de toda su mercadotecnia. “Días duros. Decisiones complicadas que tomar. Espero que encontremos un acuerdo que beneficie a ambas partes”, escribe el jugador en su cuenta de Twitter. Ricky Rubio ya tiene su propia web, curiosamente con la cifra 9 al final ya que sin el número llegas a una acogedora página de recetas mexicanas, y ya tiene su propio campus. Todas le ponían y todo el mundo le reía sus gracias, que no son pocas. Es por eso que veían factible forzar al Joventut, pero ahora todo ha cambiado porque ya no pueden negociar la cláusula con quien querían. De ahí la demanda, en manos del abogado laboralista Leopoldo Hinjos, y la actitud más agresiva de un entorno, liderado por Dan Fegan, que hará cualquier cosa para liberar al jugador, sin sentimentalismos de ningún tipo.

Cada acto enreda más la trama, y la marcha atrás ya es imposible. El jugador aún sigue siendo propiedad del Joventut, pero las dos partes ya son irreconciliables. Ricky viajará a Estados Unidos el próximo 13 de junio para visitar y darse a conocer entre las distintas franquicias que pueden optar a él en el draft del próximo día 25. El jugador visitará Sacramento, Oklahoma, Memphis y Nueva York, por este orden. Pero Boston y Houston ya se han postulado para negociar su traspaso con la franquicia que se haga con sus servicios. Una cosa está clara: la huída ya ha empezado.





Bipolaridad

31 05 2009

La bipolaridad nunca ha sido buena. Ya de pequeño me decían que me alejara de los extremos, como quien dice que no metas los dedos en los enchufes o no saltes en la cama de tus padres (saltar en la tuya no es lo mismo). Consejos, o más bien decretos ley, para vivir la vida y no padecer en el intento de enchufar cualquier electrodoméstico en un enchufe o alterarte más de la cuenta cuando topas con la bipolaridad personificada, caso del Regal FC Barcelona.

Juan Carlos Navarro
El conjunto azulgrana es tan capaz de abrumar al más pintado como de derrumbarse estrepitosamente en un mismo partido. Eso sí, cuando funciona juega como la seda, pero cuando se atasca no hay quien lo salve. Un Barça ciclotímico que durante toda la temporada ha sido capaz de levantar del asiento al aficionado del Palau como de provocar que se revolviese en él al ver pájaras inexplicables. Esta mañana, para empezar un delicioso 17-7 ante el Unicaja de Aíto. Inescrutables caminos del calendario, el Barça llevaba 12 días de parón (mitigado con un amistoso en tierras italianas ante el Montepaschi), pero la reacción en el parquet parecía tranquilizar a aquellos incrédulos que no sabían qué cara verían de los pupilos de Xavi Pascual. Tras los siete puntos del Unicaja y la imagen mostrada por el Barcelona, era el momento de asentarse en el sofá, encenderse un purito, poner los pies encima la mesita y dejar atrás el genoma azulgrana del “ai, ai, ai aquests malaguenys em fan més por que una pedregada”. Pero entonces ha llegado el 9-21; ¿mérito del Unicaja o demérito del Barça? El mundo al revés. Y la situación se ha vuelto peliaguda hasta que las individualidades azulgranas volvieron a sacar del entuerto al Barça. Todo suma, y si el equipo dispone de estos jugadores es para estas situaciones. Pero la bipolaridad no lleva a buen puerto, como tampoco trae buenas consecuencias saltar en la cama de tus padres.





Del linimento al ácido sulfúrico

23 05 2009

Eduard Punset ya lo dijo en el programa de Andreu Buenafuente: “Me gustan los aeropuertos porque hay gente que sabe muchas más cosas que yo”. A Punset, pero, se le olvido (cosas del directo) añadir otro escenario: los hospitales. Se trata de la misma sabiduría, pero con un factor comunicativo muy especial. Cualquiera que pise un hospital ya empieza a deconstruir su alma, da igual el pretexto. Todo el mundo sabe cosas, y su diagnostico siempre es peor que el tuyo. Maximalistas hasta la muerte, igual que fuera, pero con tintes más humanos.

¿Y lo mejor de un hospital? Salir de él.
Tan pronto te toman la presión unas alumnas de sexto de medicina para incrementar sus arcas para su viaje a la República Dominicana (Rivera Maya no se atreven ni a decirlo, por no decir el nombre del puerco, supongo), como te encuentras a una princesa de cristal devorada por las tallas microscópicas de los pantalones y los prejuicios gigantes de un mundo que no debería ser el suyo. El cielo y el infierno, del linimento al ácido sulfúrico, todo en uno. Como cuando te cruzas con el destello que deja la mejor de las noticias posibles, o del resultado más estremecedor que pueda existir y que destroza destinos. Todo un mundo dentro de cuatro paredes, donde se rompen las almas y se engrandecen los corazones. ¿Y lo mejor? Salir de él.





Los 300

19 05 2009

Con 300 hombres se puede hacer de todo. Tan pronto conquistas el mundo en el siglo V aC como destierras la fiesta azulgrana de su lugar santo. El fútbol es más que un deporte, es un sistema de signos y la Font de Canaletes significa algo más que el mero triunfo. Se trata de la victoria del “ejército desarmado simbólico de Catalunya” (Manuel Vázquez Montalbán dixit) y la algarabía es imponente.

La "celebración" en Canaletes. Carles Ribes.
O mejor dicho, era. Lo que antes era más que una simple fiesta, ahora es un baño de masas que no entiende de metáforas ni de “ejércitos desarmados”. Al contrario. A cierta hora de la noche, sólo una “minoría” de 300 aguerridos muchachos plantan batalla a los Mossos d’Esquadra. Cierto es que de 40.000 personas que alberga Canaletes, un comando de 300 es una minoría. Pero nadie los querría campando a sus anchas debajo de casa, al igual que ahora el alcalde Jordi Hereu tampoco los quiere en el centro de Barcelona cuando el Barça hace feliz a la gente. Y este año el equipo de Josep Guardiola reparte felicidad por doquier.  La apuesta inicial del Ayuntamiento fue el sempiterno estratagema militar de “si no puedes con el enemigo, únete a él”. Instaló pantallas gigantes y delimitó los accesos al centro de la ciudad. Pero de “ser el sitio ideal” para estas celebraciones ahora se ha convertido en la gran zona prohibida. La Tierra Prometida de más de 120.000 azulgranas que tienen previsto festejar la consecución de la Champions y un triplete histórico.

Pero el problema se encuentra en el tuétano de un movimiento subversivo en Barcelona, que ni es nuevo ni es castigado con la contundencia necesaria para no reincidir. El problema radica en la imagen tan dañada de los Mossos que nadie ha intentado subsanar. La opinión pública ha dado alas a que cualquier individuo se crea capacitado para lanzar piedras, botellas o bicings a las fuerzas del orden. Unos Mossos que trabajan para que Canaletes siga siendo el punto de encuentro de la liturgia azulgrana. Demasiada historia echada al traste, pero ya se sabe: los 300 siempre dejan huella.