Respeto

13 02 2010

En la última Final Four regresé de Berlín con un sentimiento que me carcomió durante demasiadas semanas y que ha florecido en los últimos días: el poco respeto que los árbitros europeos tienen al Regal FC Barcelona, y en consecuencia a sus jugadores y cuerpo técnico. En este curso ya se ha patentado un estilo “anti-Barça” para parar, o mitigar, los efectos del rodillo azulgrana: juego lento, posesiones largas, defensa pétrea y forzar al límite el reglamento en cuestión de faltas. Y en los últimos partidos de Euroliga la viva imagen de los estragos de este estilo es Juan Carlos Navarro. Como bien reconocía Luís Mendiola en su crónica del partido que enfrentó el Regal FC Barcelona contra el Panathinaikos, a Navarro le hacían faltas clamorosas en las mismas de las narices de los árbitros y éstos impasibles continuaban con el partido, consintiendo las quejas airadas de Navarro pero haciendo claramente oídos sordos en la forma más ilustrativa del no respeto hacía el jugador. Dicen que uno se tiene que ganar el respeto. Pero en este caso estamos hablando del MVP de la competición, del jugador que si no procuras que no lo aticen en cada penetración, no desarrollará su juego que engrandece el espectáculo/negocio de la Euroliga.


Un organismo que se está estirando de los pelos al ver que el Maroussi, un equipo que no convoca a más de 200 espectadores en un pabellón de 16.000, disputa el Top16 con paso firme mientras que el campeón Panathinaikos, con sus suculentos patrocinadores, está en el abismo, a punto de quedar eliminado. Da igual que se le abriera un expediente en la pasada Final Four o que uno de sus dirigentes, en la final, se encabritara con los árbitros y empezara a lanzar billetes entre el público para denunciar la corrupción del trio arbitral de una final que acabarían ganando.

Menospreciar a jugadores como Navarro o técnicos como Xavi Pascual, es atentar contra la esencia del espectáculo en sí. Pascual, que hoy cumple el segundo aniversario en el banquillo azulgrana, se ha ganado a pulso el respeto de todos los estamentos, y especialmente de los árbitros europeos. En la Final Four de Berlín, Ettore Messina le estuvo comiendo la oreja durante todo el partido a los tres colegiados sin que estos se atrevieran a pitarle una técnica. Y en el último partido contra el Pao, a Zeljko Obradovic sólo le pitaron la técnica cuando éste la quiso recibir y tras un espectáculo muy exagerado. Era antes del último cuarto y su equipo recortó la diferencia a “sólo” 12 puntos.

En fin. A rey (casi) muerto, rey puesto. Incluso el público del Palau Blaugrana entonó un cántico aprendido de la afición del Panathinaikos de la Final Four de Berlín para estupefacción de los aficionados y periodistas griegos presentes en el Palau.





Resurgir

31 12 2009

Viejas sensaciones volvieron a Madrid el pasado 27 de diciembre. En una mista tarde regresó el 2 a 6 del FC Barcelona al Real Madrid, así como la ovación del público blanco a un conjunto azulgrana. El rapapolvo del Regal FC Barcelona al Real Madrid pasó como un ciclón por Vistalegre y se esfumó sospechosamente como el viento en la opinión pública. Era un partido que más allá de su valor numérico –el Barça habría continuado líder en caso de derrota- tenía muchos (demasiados) valores intangibles sobre el parquet. Con la débil situación económica que han vivido (y malviven) demasiados equipos de la ACB, la anhelada bipolaridad de Barça y Madrid era de esperar. Con la llegada de Florentino Pérez y su crédito ilimitado volvió la ilusión en Vistalegre. Se contrató a Ettore Messina, la prima donna de la sección. Y a partir de su figura se fraguó un proyecto a tres años, pero con necesidades de palmarés urgentes. Se contrataron figuras contrastadas y curtidas en todos los frentes así como a jóvenes talentosos que sintieron la “llamada Messina”, como es el caso de Velickovic.  

La bipolaridad era exagerada: con comparaciones estadísticas de ambos equipos semana tras semana, reportajes de jugador por jugador, las mismas preguntas en las ruedas de prensa… Y caprichos del destino, el calendario empareja a Madrid y Barça un 27 de diciembre, en un domingo sin fútbol y con toda la atención mediática (toda aquella que no está de vacaciones) a su disposición. El Madrid se presentaba con numerosas e importantes bajas, pero todo el mundo esperaba un partido ciclotímico, como los de antaño con Iturriaga, Fernando Martín, Epi, Davis…  Pero el baño del Barcelona fue histórico. La bipolaridad se hundió estrepitosamente y algunos ríos de tinta se frenaron para no percutir en una extraña sangría que fomentaba una bipolaridad altamente rentable. El Barcelona despidió un año 2009 glorioso para el club, a la vez que envió un mensaje autoritario para 2010 y ganó todos los aspectos tangibles e intangibles habidos y por haber. “Vamos a alargar los ataques 24 segundos, ¡cómo los pobres!”, espetó Messina a sus jugadores en uno de los últimos tiempos muertos. No quería que el Barça tuviera el balón y, resignado, se unió a la mayoría de los equipos que se enfrentan al Barcelona de Xavi Pascual (posesiones largas, ritmo de juego lento…). Messina tiene un estilo muy definido, y para nada es el de alargar posesiones y ralentizar el juego, “como los pobres”. El técnico abandonó su manual ante el vendaval azulgrana, fue él quien se tuvo que adaptar al estilo del Barça (acción muy loable que dignifica, una vez más, su tarea). Pero sus jugadores, más allá de obedecer, en los dos siguientes ataques el balón duró cinco segundos (en la tónica de todo el partido menos en los primeros cinco minutos que aprovecharon el pick & roll con Lavrinovic). Un jugador profesional tiene la obligación de acatar a rajatabla los mandamientos de su entrenador en cualquier situación, y el pasado domingo muchos de los jornaleros a sueldo de Florentino dimitieron y dieron una imagen preocupante, como se ha visto corroborada contra el Estudiantes. Florentino edificó el proyecto a partir de Messina, pero no acabaron de escuchar todas sus peticiones, como por ejemplo echar a Bullock. El proyecto Messina vive sus peores días, pero Messina es capaz de resurgir de sus propias cenizas. Será el cómo resurgir lo que marcará la trayectoria del Madrid.





Regala nieve por Navidad

23 12 2009

Junto al intenso frío, ha llegado la regalalería. Igual que la palabrería de estos días, este fenómeno repercute una y otra vez en todos nuestros entornos. La idiosincrasia del momento se las trae, y por imperativo legal todo el mundo regala palabras bonitas, buenos gestos y mejores intenciones. Y sobretodo, regalos. De la misma forma que hay palabras que sólo deberían servir una vez, los regalos deberían responder a la fuerza simbólica de la amistad y el amor, no a un puro trámite de la burocracia navideña. Así como los charlatanes venden humo, la regalalería ofrece cartón. Actúan como si en estos días no hubiera ni trampa ni cartón. Pero de haberla, haila. Demófilo (o mejor dicho, Antonio Machado Álvarez) ya nos advirtió: “No te fíes de las palabras: En esta vida encontrarás a muchas personas que viven mal y hablan bien”. No te fíes de los regalos: En esta vida encontrarás a muchas personas que te quieren mal y te regalaran oropel.


Hace poco, en una estas noches de celebraciones navideñas al estilo de Sabina (“nunca le hago ascos a la última copa ni al próximo bar”), me apareció la trampa navideña uniformada con el tricornio casposo de la Guardia Civil. “¿Quieres coca?”, me preguntaron sin tapujos mientras esperaba para ir al lavabo. Antes de poder articular cualquier negativa, el tipo ya me estaba enseñando su placa de la Guardia Civil. “¿Has visto quién soy? Todo lo que incauto me lo quedo para consumo propio”. Saca el móvil, y me enseña una entrevista que le hicieron los servicios informativos de una cadena generalista después de que incautara más de 3.000 kilos de cocaína en una gran operación de la Guardia Civil. Mi negativa se convierte en estupefacción. Se despide, ufano de su actuación. Mi rechazo no le ha sentado mal porque él ya ha hecho el buen propósito de la regalalería: regalar por regalar, aunque desgracies su vida, y la tuya. Pero el buen agente de la Guardia Civil se fue con una sonrisa de oreja a oreja a seguir regalando nieve por Navidad.





Laporta 2009-2010

14 11 2009

En la Catalunya más desafeccionada de la historia, Joan Laporta quiere hincar el diente y sacar tajada. Su objetivo, a través de una lluvia fina, populista y muy precisa de apariciones, coloquios y parlamentos, se trata de agarrar de la mano al ciudadano catalán, llevarlo a las urnas azulgranas para que escoja a su delfín en los comicios del FC Barcelona y no dejarlo ir hasta que le vote en las elecciones en el Parlament.

 
Joan Laporta en "la marxa d'antorxes" en recuerdo a Lluís Companys

Como si de una temporada deportiva se tratase, el “Laporta 2009-2010” es una carrera de relevos. Primero tiene que conseguir colocar su delfín en el ejercito desarmado simbólico de Catalunya (Montalbán dixit) para postularse después como el gran líder y salvador de una nación que se hunde. La trama de corrupción inmobiliaria, el expolio del Palau de la Música de Millet & Montull S.A, símbolo del pueblo catalanista que se ha forjado su presente y futuro con sus propias manos, han torpedeado el ánimo catalán hasta dejarlo “tocado y hundido”, como dirían los más pequeños de la casa. “Si el país necesita un líder, y no un mártir, me lo podría pensar”, soltó Laporta en un acto de la Fundació Catalunya Oberta, cercana a CiU y con la participación del hijo de Lluís Prenafeta, Marc Prenafeta, patrono de la Fundació, donde también son miembros Joan Oliver, director general del club, y Vicent Sanchís, director de Barça TV. Mientras, ERC le ha galardonado con el premio Lluís Companys. Se trata de una autentica subasta de Laporta: CiU, ERC y Reagrupament se lo rifan. Lo quieren en todos sus pessebres, y Laporta y su lluvia fina de ir percutiendo poca a poco, está encantado. A cada acto va un poco más allá, y el presidente del FC Barcelona dispone de todos los focos mediáticos para efectuar su precampaña. Coste cero, eficacia máxima.  

El fin justifica los medios. Espiar a cuatro de sus vicepresidentes se convierte en una simple auditoria de seguridad que pasó hace muchos meses y que ahora no tiene sentido destapar. Laporta quiere designar sucesor. Quiere urdir una trama para perpetuarse en el cargo. Una táctica muy común entre los que conspiran. Del Elefant Blau, ha pasado al Elefante Blanco (denominación referida a la autoridad presuntamente militar que debía consumar el 23-F). Laporta es experto en provocar crisis en el seno de la junta directiva para ganar aún más poder. “Todas las crisis del consejo han tenido el mismo hilo conductor, y es que Laporta básicamente hace lo que quiere y quien va en su contra acaba por ceder o perder”, declara Xavier Sala i Martín en una entrevista de Ramón Besa en El País. De la junta directiva inicial de 2003, sólo continúan cuatro: Laporta, Jaume Ferrer, Alfons Castro i Josep Cubells. El último en salir: Joan Franquesa, imputado como teniente de alcalde de Sant Cugat por presuntas irregularidades urbanísticas, próximo a Jaume Ferrer, uno de los grandes aspirantes a ser el sucesor del gran líder. Pero finalmente parece que Sala i Martín y Alfons Godall son los elegidos para las elecciones primarias azulgranas. Godall ya estuvo con Laporta, Pilar Rahola y Àngel Colom en el PI (Partido para la Independencia, grupo con una doctrina parecida a Reagrupament), y será el mismo Godall -a pesar de que muchos focos apelen a su autonomía defendiendo la estela de Laporta como a una junta continuadora y no continuista- o Sala i Martín, el que perpetuará el poder de Laporta. Y éste utilizará una victoria con los socios azulgrana como catapulta en el Parlament de Catalunya. La temporada 09/10 de Laporta ya hace tiempo que ha empezado. 





Dicen que dicen que dijo

17 09 2009

“El técnico Scariolo está enfrentado con la plantilla”; “los jugadores se han conjurado para sacar adelante los partidos”, “autogestión”; y podríamos seguir hasta aborrecer el discurso. Un sin fin de máximas lapidarias que se lanzan como dardos envenenados y se pierden como arena en el viento por las ondas radiotelevisivas y los ríos de tinta.

La Selección al finalizar una sesión de entrenamiento

La normalidad no vende. Que la realidad no te estropee una bonita historia. ¿España no carbura? Empecemos la búsqueda de teorías conspirativas sobre la relación de Scariolo con los jugadores, sobre si se saludan sólo una, dos, tres veces al día o sobre si se dan las buenas noches. ¿Baloncesto? Escasos análisis técnicos del por qué uno de los mejores combinados mundiales ha (había) perdido la estela mágica. Los antecedentes (Aíto acabó cenando con su cuerpo técnico a solas en la fiesta de celebración de la medalla de plata de Pekín) han provocado una vorágine de comentarios, rumores y verborrea verbal respeto a la relación de los jugadores de la Selección con Scariolo. Las declaraciones de Marc Gasol fueron como pólvora para las bombas de esos que ya tenían preparados los cañones. Por una vez que un jugador no es aburridamente correcto, se utiliza como pretexto que el vestuario se ha convertido en una trinchera. Un jugador puede cuestionar una decisión, pero no por eso crucifica a un entrenador. Y eso pasa la mayoría de las veces (más de las que todos los jugadores comparten todas las decisiones del técnico), pero el silencio mediático es absoluto en el aborrecible discurso correcto de cualquier deportista. Juanma Iturriaga, doctorado en todo tipo de vestuarios, hace esta misma reflexión: “Yo confío mucho en mi mujer, lo que no quiere decir que esté de acuerdo con todas sus decisiones”.

Interpretaciones y más interpretaciones. La rumorología es tan interesante que eclipsa la realidad. Eso sí, una realidad que también enseña que en los partidos de preparación, los jugadores y cuerpo técnico nunca juntaban manos para espolearse. O que tras un tiempo muerto donde Scariolo hizo hincapié en asegurar los pases y parar la sangría de balones perdidos, Rudy arriesgara con un melón de pase. Esto también forma parta de la realidad y esto sí que puede servir de pretexto para argumentar una cierta tesis. Pero no sólo sirve esta realidad. Dicen que dicen que dijo…





“Mañana me voy, y él es muy guapo”

22 08 2009

“Can I take a picture with you?”, pregunta una chica, con sonrisa risueña incorporada y cámara digital en mano, a un socorrista que se muestra imperturbable en la cima de su estajanovista lugar de trabajo. Sin responder ni mediar palabra, da un bote para abajo y ofrece su mejor perfil para la posteridad. La chica comprueba el éxito de la instantánea, asiente con la cabeza y se aleja del socorrista perpetuando esa sonrisa. Él, mientras, mira a un lado y a otro, con mirada orgullosa y boyante para buscar un reconocimiento señorial. Buen prólogo para un sueño de una noche de verano.

 El estajanovista trabajo de socorrista

Pero el ditirambo originado se convierte rápidamente en oropel. La chica regresa, esta vez sin cámara en mano y cambiando su risueña sonrisa por una mirada perturbadora. Empieza a hablar con él, y el socorrista sólo asiente y responde con signos. Cuando ya no puede más, pide auxilio: “!Javi¡ ¿Tú sabes inglés?”. Javi es el camarero de un acogedor chiringuito que observaba la trama des de la primera escena. Se destornilla y los invita a acercarse a la barra para ejercer de traductor y moderador a la vez. La chica, originaria de Alemania, presenta sus cartas: “Mañana me voy, y él es muy guapo”. En verano, y menos en la playa, nada importa. La gente ya no se ruboriza por nada, y tan pronto nos despelotamos ante completos desconocidos (el peor de los sacrilegios es encontrarse a alguien conocido en la playa) como te reclaman relaciones vía traductor improvisado.

“¿En la escuela estudiáis inglés?”, pregunta la chica. “Sí, claro”, responde Javi. “¿Y cómo es qué él no lo habla?”. Y el camarero se queda mirando al socorrista haciéndose la misma pregunta. “Pero, ¿qué edad tienes?”, le pregunta el camarero a la chica. Ella reacciona y exige la edad del socorrista primero. Javi ha dado en el clavo e insiste en la cuestión. La chica acaba confesando: 16 años. ¿El socorrista? 28. Un “ooh” general se oye des de la terraza del chiringuito, donde se está siguiendo la soap opera bebiendo Pepsi y comiendo palomitas. El socorrista mantiene el tipo como puede, lanza una sonrisa asesina al quórum que actuaba de público, y recupera su puesto de trabajo. La chica le sigue, y él la mete en el cuarto de debajo la torre de control, lejos de las miradas atónitas. “¡Sal de ahí, que te voy a denunciar!”, espeta el camarero. Nadie puede ver qué pasa y las especulaciones empiezan a brotar. Pero de repente aparece una chica socorrista que viene a ocupar su puesto de trabajo en el que ya es su turno de trabajo. La cara de estupefacción de la socorrista no tiene precio, y las carcajadas en la playa ya son incontrolables. El socorrista coge las cosas, lanza una bomba de humo y desaparece en un santiamén. La chica lo sigue, pero después de haber pedido permiso a sus padres.  





Populacho verdinegro

2 08 2009

Y Villacampa ha dicho “¡basta!”. Ondeando la bandera verdinegra y apelando a la sensibilidad de los aficionados del Joventut – Ricky “ha herido demasiadas sensibilidades” y ha traicionado “las esperanzas de seguirle viendo jugar en Badalona” –, el presidente verdinegro ha cerrado las puertas de la Penya a Ricky Rubio, el equipo de toda su vida.

Jordi Villacampa y Ricky Rubio
Puede que sea una cuestión de orgullo o un asunto de vanidad, fiel al espíritu del seguidor de la Penya, especialmente sentimentalista con sus cachorros pero visceral ante los considerados “traidores a la patria”. Villacampa persiguió con su comunicado al populacho más aguerrido verdinegro. Su discurso ha mutado, des del tono administrativo inicial de “los contratos se tienen que cumplir” al patriotismo de “sensibilidades y esperanzas heridas”. Penyismo en vena para el aficionado verdinegro que siente y padece los amores a los colores, mientras que no entiende de cifras y contratos. Tal como explican en Blog i Continuació, la comparación entre los sueldos de los canteranos con los del resto de jugadores de la plantilla es odiosa. La vida profesional de un jugador es muy corta, cortísima, y el patriotismo verdinegro no genera divisas extras. Así se entiende que Pau Ribas, el único jugador verdinegro que ha jugado en todas las categorías, desde la Escuela de baloncesto al primer equipo, no dudó ni un momento en aceptar la oferta del Caja Laboral. “Pau tenía una oferta muy buena y ha decidido marchar”, declaró Villacampa en una entrevista del diario Avui. “Dentro de nuestras posibilidades se hizo todo lo que pudo”, respondió el presidente ante la idea de Ribas que no se hizo mucho para que se quedase.

Con el comunicado emitido para el populacho, Villacampa explicó en la SER, por primera vez con más cabeza que corazón, la situación. El acuerdo con el Real Madrid, que ofrece 3,5 millones de euros, era total. Sólo la negativa de Ricky ha roto la negociación. Y esto ha llevado a la Penya a negociar sí o sí con un Regal Barça que sólo ofrece 2,3 millones. De aquí el cabreo monumental, muy lejos de las sensibilidades y  las esperanzas de seguir viendo a Ricky de verdinegro.





Ilusión

31 07 2009

“El alma tiene ilusiones como el pájaro alas; eso es lo que la sostiene” (Víctor Hugo)

Reuters
A pesar de que la ilusión sólo vale cuando la realidad le acompaña.





¡Yes, we Pep!

26 07 2009

Regresó Pep y el dolor de barriga del barcelonismo se quedó en una simple digestión peleona de los festejos del triplete. Ha vuelto Guardiola, y el Barça vuelve a tener amo y señor. Vuelve el trabajo. Vuelve la disciplina. Vuelve el rigor, la cautela, el respeto, la coherencia y la transparencia que enamora al populacho que tan insistentemente persigue Laporta, que a un año de abandonar el palco del Camp Nou ya va pregonando, entre viaje y viaje en jet privado, la falta de referentes políticos en la Plaça Sant Jaume.

¡Yes, we Pep!
Si Florentino Pérez tiene un crédito ilimitado con las entidades financieras, Pep lo tiene con el barcelonismo. Ha tenido que llegar él para justificar la marcha de Eto’o. Es su trabajo; siempre recuerda que le pagan para tomar decisiones. “Cuestión de feeling, de olfato”, espetó el técnico. Cualquier otro interlocutor con las mismas razones hubiera sido apaleado. El debate está abierto, pero la razón de Pep es indiscutible para un barcelonismo que entiende que detrás de cualquier decisión de Guardiola hay un trabajo de laboratorio. La casualidad y la improvisación no existen en Pep, que antes de irse de vacaciones ya encargó los vídeos del Tottenham y del Al-Ahly. Un stage en Marlow donde Pep ha reunido a 16 canteranos, cifra que supera a los 15 que Cruyff se llevó a Holanda el verano de 1995. “Lo único que no puede parar en este club es la cantera”. Palabra de Pep. Fiel a su ideario. El del Barça. ¡Yes, we Pep!





Saturación (des) informativa

21 07 2009

La incomunicación o el cruce de declaraciones con mensajes contrapuestos de una misma idea provocan desconfianza. Y del recelo se pasa a la saturación. La gente cierra los ojos y se tapa las orejas; le importa un rábano qué pasa con el nuevo Finançament, qué pasa con un Barça tricampeón que desde que el balón se aturó sólo genera dudas, qué pasa con un Ricky Rubio enzarzado en tribunales y cláusulas de rescisión, o qué pasa con la Euroliga y la ACB.

 Ricky Rubio en una entrevista en “Ronda Iberia Magazine”. Pedro Corro.

Por este motivo, las palabras de ayer de Josep Guardiola fueron el gran bálsamo que todo culé esperaba. No por lo que dijo, que también, sino por ser un mensaje inequívoco poniendo todos los puntos sobre las íes. Nada más lejos del clásico cuentagotas que estamos viviendo con Ricky Rubio, su entorno y el DKV Joventut. La cláusula de rescisión del jugador ya sube a los 5,7 millones de euros y no hay ninguna posibilidad de rebaja si el de El Masnou no quita una demanda que llevaría a ambas partes a un juicio fratricida el 14 de octubre. La Penya, el club incomunicativo por excelencia, sólo ha dicho que retomará las conversaciones con el jugador y su entorno si retiran la demanda. Ricky, consciente de la complejidad moral del asunto, no tardó en defenderse: “No he hecho nada malo”, aclaró en la presentación de su campus en Collell, paradero donde se encuentra ahora tras un crucero por Malta. No ha hecho nada malo pero todo el mundo da por hecho que retirará la demanda. Pero no por sentimentalismos de ninguna clase, sino para negociar con un Joventut que se ha cerrado en banda con demandas de por medio. Ricky ya piensa como una figura publicitaria y todo movimiento se tiene que entender en clave económica. Tras darse de bruces en la elección en el draft -Dan Fegan no quiso calcular la posibilidad que la caótica situación contractual de Ricky alejara al jugador de las primeras posiciones o mejor dicho, de su fichaje con los Kings-, todo el entorno está haciendo cálculos. Minnesota insiste mucho en la contratación del jugador -David Kahn, mánager general de la franquicia, viajará esta misma semana a Badalona-, y la gran solución es convertir a Ricky Rubio en una gran imagen publicitaria en Estados Unidos. Remedio para no convertir en una sangría económica su marcha, no para garantizar su éxito deportivo.

Mientras, crecen las opciones utópicas pero no imposibles. El Madrid de Messina, Maceiras y Florentino, muy necesitado de jugadores nacionales, llama a su puerta. Al igual que el Barça de Pascual y Creus, que ya preguntó por él la temporada pasada. Pero la gente ya hace rato que ha apagado el transistor. No entiende como del “en Europa sólo escucharé a la Penya” -Ricky Rubio, dixit- se puede pasar a la situación de ver de blanco o de azulgrana a la perla verdinegra. Tampoco sabe si abrir o no una botella de cava (o festejarlo al estilo Cafè, copa i puro) por el nuevo Finançament. No entiende ni un carajo de la disyuntiva entre ACB y Euroliga. Y no comprende por qué el Barça tricampeón ha perdido ya la estela mágica.